ah amor...
Los besos que me diste esa tarde, esos besos suaves, tan calidos y llenos de amor, y tus palabras tan dulces tan tiernas y con tanta comprensión fueron los que me perdieron en amor, los que me sumieron en tus brazos, en tu cuerpo y en tu pación, fueron ellos y mi inmenso amor los que me arrojaron incoherente y con ganas de amor a tus brazos donde encontré lo que buscaba, amor.
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